Muchos e-Residentes se enamoran de Estonia. Su nación digital es solo el punto de entrada para descubrir un país (físico) moderno con muchas cosas que ofrecer a emprendedores.

Nota: en este artículo, hablamos exclusivamente de salarios, dividendos y sus implicaciones (seguridad social, pensión, etc.) para residentes fiscales estonios, no para e-residentes. Es decir, personas que deciden establecerse en Estonia. Para saber más sobre sueldos y dividendos para e-residents, visita este enlace.

¿Por qué Estonia?

Estonia es un país innovador y con visión de futuro. Se suele decir que su gobierno funciona como una startup y es una afirmación es bastante exacta en muchos aspectos. En Estonia, la tecnología es la base del tejido social, no un añadido improvisado. Fue la herramienta que les permitió convertirse en una sociedad europea moderna tras su independencia de la Unión Soviética. Fue el primer país en declarar el acceso a Internet como un derecho universal. También es el primer país que introdujo el voto digital y las elecciones electrónicas.

Pero dejando de lado los aspectos tecnológicos y políticos, Estonia es un lugar fantástico para establecerse, especialmente si tienes una empresa en el país. Tallin, la capital, teniendo de todo, es lo suficientemente pequeña como para ser abarcable. Hay transporte público gratuito para todos los residentes (como en el resto del país) y la vida es asequible, especialmente para una capital europea. Los inviernos son definitivamente fríos, pero el país disfruta de veranos suaves y agradables. Tallin tiene una posición privilegiada en la costa báltica, y puedes visitar muchas otras ciudades europeas, como Helsinki, en ferry.

La escena empresarial en Estonia es madura y bien desarrollada, especialmente en Tallin, pero también en Tartu. No es de extrañar que se considere a Estonia el Silicon Valley de Europa.

Como veremos, ser residente fiscal en Estonia es bastante conveniente por varias razones si tu negocio está allí. No olvidemos que Estonia ha encabezado el ranking de competitividad empresarial durante años, y por buenas razones.

Vente a Estonia, Pepe…

Muchos e-residents terminan convirtiéndose en residentes del país báltico. Como Estonia es parte de la UE, si eres europeo, es tan fácil para ti como viajar allí, alquilar un apartamento e ir a la oficina de inmigración para obtener tu residencia física y tu ID. Este ID es diferente de la tarjeta de e-resident y, de hecho, tan pronto como te conviertas en residente de Estonia, invalidarán tu ID de e-resident.

Si no eres europeo, hay todavía muchas opciones. Una de las más interesantes es el programa Startup Visa de Estonia. Hemos discutido este programa anteriormente aquí, pero puedes encontrar información actualizada en su sitio web.

Desde el momento en que te conviertas en residente fiscal en Estonia, tendrás que pagar impuestos en el país. Eso incluye los dividendos y salarios recibidos de tu empresa estonia. La buena noticia es que el sistema fiscal estonio es tan beneficioso para individuos como lo es para las empresas, lo que significa que no hay papeleos, que es sencillo de entender, y que los impuestos y regulaciones fiscales son simples y ventajosas.

Y por supuesto, en Estonia ni hay cuota de autónomo ni tienes que pagar una cuota mensual por tener el “privilegio” de poder ejercer tu actividad o tener una empresa.

Dividendos para residentes en Estonia

Aquí es donde comienzan las buenas noticias para los residentes de Estonia. Si eres residente fiscal en el país báltico, no pagas impuestos personales por los dividendos que recibes. Tu empresa pagará el impuestos de sociedades correspondiente (20% del bruto), pero no tendrás que pagar más impuestos cuando recibas los dividendos.

Veamos un ejemplo. Eres un residente de Estonia con una empresa en Estonia. Distribuyes 10.000€ en dividendos, 8.000€ van a tu cuenta bancaria personal y 2.000€ se pagan en impuestos. De estos 8.000€ que recibes en tu cuenta bancaria personal, no tendrás que pagar nada adicional, ni ahora, ni en tu declaración de impuestos.

Salarios e impuestos sobre la renta de los residentes en Estonia

Estonia también tiene un muy buen régimen fiscal para los salarios. Vamos a verlo.

Ya hemos hablado en otras ocasiones acerca de cómo funcionan los impuestos e IVA para los e-residents, pero cuando eres residente fiscal en Estonia, las cosas son diferentes.

Como residente fiscal de Estonia, estás obligado a pagar impuestos por la totalidad de tu salario. Tu empresa debe pagar no solo el impuesto sobre la renta, sino también la seguridad social, y asegurarse de que esta última cubre el mínimo solicitado por las autoridades por mes (192,72€ a fecha de 2021). Además, hay otros impuestos menores agregados (como la contribución a la pensión).

Además, es importante tener en cuenta que debes pagar impuestos en Estonia, como individuo, por todos tus ingresos proveniendes de todo el mundo. Eso significa que si recibes sueldos, dividendos o cualquier otro ingreso desde fuera de Estonia, también tendrás que incluirlo en tu renta, como pasa en el resto de países.

Un ejemplo concreto

Veamos un ejemplo específico de sueldo. Nos interesan dos aspectos importantes: cuánto pagará la empresa por un salario bruto y cuánto terminará en manos del empleado.

A fecha de 2021, para un salario bruto de 1.000€, estos son los números.

Sueldo bruto 1000€
Seguridad social (pagada por la empresa) 330.00€
Seguro de desempleo (pagado por la empresa) 8.00€
Coste total para la empresa
1338.00€
Contribución a la pensión (pagado por el empleado) 20.00€
Seguro de desempleo (pagado por el empleado) 16.00
Impuesto sobre la renta 92.80
Sueldo neto
871.20€

Por tanto, el coste total para el empleador (la empresa) será de 1.338€, y el empleado recibirá 871,20€ en su cuenta. El empleado no tendrá que pagar ningún impuesto adicional por esos ingresos posteriormente.

El impuesto sobre la renta

¿De dónde salen esos 92,80€? El impuesto sobre la renta en Estonia es un 20% fijo siempre, pero se aplica una reducción a la renta imponible si eres residente fiscal en Estonia. Por un salario mensual de 1000€, los primeros 500€ están exentos de impuestos. Así que partiendo de 1000€, -36€ (pensión + prestaciones por desempleo) tenemos 964€, de estos, los primeros 500€ son libres de impuestos, lo que nos deja con 464 * 20%, que son 92,80€ en IRPF.

¿Cuáles son las reglas para esta exención de impuestos?

Puedes aplicar esta exención fiscal hasta a 500€ al mes, o un total de 6.000€ al año, pero la cantidad a la que puedes aplicarlo disminuye en función de tus ingresos totales. Para ingresos de más de 25.500€ al año, no existe ninguna exención. Recuerda que debes incluir todos tus ingresos al hacer el cálculo (incluidos tus ingresos mundiales).

Si tus ingresos totales son de hasta 14.400€, la exención es de 500€ al mes. Ese es el ejemplo que mencionamos anteriormente, suponiendo que el único ingreso de esta persona sea ese salario de 1000€.

Si tu renta total es superior a 14.400 pero inferior a 25.200€, tu exención anual sería:

6000 - 6000 ÷ 10800 × (ingresos - 14 400)

Por lo tanto, si tu salario bruto anual fuera de 18.000€ (1.500€ de salario bruto al mes), tu exención sería

6000 - 6000 ÷ 10800 × (18000 - 14 400) = 4000€ por año

Eso quiere decir que cada mes tienes 333,33€ exentos de impuestos, y tu IRPF será entonces:

20% x (1500 - 20 - 16 - 333,33) = 226,13€.

Lo que significa que de tu salario bruto de 1500€ recibirás 1237,87€. No está nada mal.

Si quieres saber más, aquí está la fuente oficial de la Oficina de Impuestos de Estonia.

¿Salarios o dividendos?

Quizás te estés preguntando, ¿qué es mejor para mí si me convierto en residente de Estonia, que me pague un salario, que distribuya dividendos, ambas cosas? ¿Necesito tener un salario o no?

En primer lugar, ser empleado de tu empresa y recibir un salario no es obligatorio en la actualidad.

Pero, ¿es recomendable pagarse un salario mensual? Bueno, depende de muchos factores. Hay principalmente dos cosas a considerar, el tiempo y la cobertura social.

Si necesitas una fuente de ingresos regular, deberías considerar convertirte en empleado de tu empresa. Los dividendos se distribuyen normalmente una vez al año, después de la presentación del informe anual de actividades. Si, por otro lado, tu empresa está generando unas ganancia importantes, puedes considerar distribuir dividendos anuales que cubran tus necesidades durante todo el año.

Otra consideración importante es la cobertura social. Tu salario contribuye a tu seguridad social (con impuestos sociales), desempleo, y fondo de pensiones. Eso significa que si no recibes un salario con cobertura social mínima, no tendrás acceso a la seguridad social. Necesitarás un seguro médico privado.

Quizás la solución más racional se encuentra en el punto medio, es decir, recibir un pequeño sueldo, suficiente para darte cobertura social, desempleo, pensión, etc., y distribuir dividendos para complementar este salario. Esa también puede ser la mejor solución en cuanto a impuestos, ya que puedes beneficiarte de la exención de impuestos en salarios bajos.

¿Podemos ayudarte?

Si decides convertirte en residente físico de Estonia y, finalmente, pagar tus impuestos allí, podemos ayudarte a realizar tu declaración de la renta y cumplir con tus obligaciones fiscales. Contáctanos para saber más.

Conclusión

El programa de e-Residency está atrayendo a muchos e-residents a Estonia. De solo estar interesados ​​en la nación digital, algunos de ellos terminan conviertiéndose en residentes físicos (y fiscales) en el país. Hay muchas razones por las que esto es una buena idea, sobre todo si tienes tu empresa en Estonia. Tallin es una moderna capital europea con una floreciente escena de startups y un ecosistema emprendedor bien desarrollado. Es el sitio ideal para espíritus innovadores y emprendedores digitales.

En este artículo, explicamos qué implica convertirse en residente fiscal en Estonia en términos de impuestos, es decir, cómo se gravarían tus salarios, dividendos y otros ingresos si te conviertes en residente del país báltico